lunes, 25 de junio de 2012

Solsticio (moleskine 2012)


Fuegos del solsticio.

 Rescate económico de la Banca Española.
Se me escapan los entresijos macroeconómicos. Me aburre leer la prensa. También me asusta. Todo el mundo ve caer la seguridad, el confort, la tranquilidad, la calidad de vida. Mes a mes vamos ajustando las economías familiares. A pesar de todo somos afortunados, dicen. Renunciamos al bienestar, recortamos cotidianidades, nos amputan nóminas, desmontamos veranos, descarrila el Cosmos, las ruedan dentadas chirrían, pero la maquinaria, perpleja, aprenderá de nuevo a funcionar, nos dicen.

No estamos indignados, siempre fuimos outsiders. Aguantamos el chaparrón. Pensamos en Tolstoi, en una vida retirada, austera, en el contacto diario con los bosques y los mares, en Thoreau, en aprender nuevos oficios que se resuelvan con las manos.

Arden las hogueras de San Juan.

 Soy un perdedor plenairista. Eso me salva. Corro por los senderos del Montseny, corro por las playas del Maresme, junto a los acantilados de la Costa Brava.